Según el ISM, el repunte de la actividad manufacturera de EE.UU. se debió en gran medida a que la producción se situó en su nivel más alto desde febrero de 2022. También ayudó el aumento de pedidos nuevos, un hecho que no se veía desde agosto.
“Aunque estas son señales positivas para el comienzo del año, se ven atenuadas por los comentarios que señalan que enero es un mes de reposición de pedidos tras las vacaciones”, afirmó en un comunicado la presidenta de la encuesta del ISM, Susan Spence.
“Algunas compras parecen estar motivadas por la intención de adelantarse a las subidas de precios previstas debido a los problemas arancelarios actuales”, añadió. (AFP)
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