La federación iraní de fútbol asegura que ha entablado conversaciones con la FIFA sobre la posibilidad de reubicar sus partidos fuera de Estados Unidos, en respuesta a las advertencias de Trump de que los jugadores iraníes correrían peligro.
Los aficionados, por su parte, reportan trabas para obtener visados y temor a controles migratorios.
Pero Montagliani, quien dirige la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf), dijo que las preocupaciones no eran diferentes de las que precedieron a ediciones anteriores.
“La realidad de los Mundiales es que siempre ha habido cuestiones geopolíticas. Siempre”, declaró en la conferencia Business of Soccer celebrada en Atlanta, Estados Unidos.
“Volvamos a 1978, Argentina, la junta y todo eso”, añadió, refiriéndose a la edición que tuvo lugar durante la brutal dictadura militar de ese país sudamericano.
Los grupos de derechos humanos afirman que alrededor de 30.000 personas murieron o desaparecieron bajo la dictadura, una de las más sangrientas de América Latina.
“En este momento simplemente se magnifica porque todo lo demás en el mundo se magnifica, ya sea en las redes sociales o en la forma en que los medios informan sobre las cosas”, dijo Montagliani.
“Y al final, como en cualquier otro Mundial, el 11 de junio, cuando el balón empiece a rodar, de alguna manera todo el mundo se olvida de todo lo demás y empieza a preocuparse por el partido”, añadió. (AFP)